miércoles, 27 de abril de 2016

Abandonaremos (¿momentáneamente?) el mundo del Lied con este interesante disco de DG dedicado a las canciones de siempre de Schubert en arreglos para voz y orquesta. Publicado originalmente en Octubre de 2003 lo recuperamos ahora para nuestro blog.

LIEDER DE SCHUBERT PARA ORQUESTA 

La enorme popularidad de las canciones de Schubert propició que compositores de la talla de Brahms, Liszt o Berlioz hicieran numerosos arreglos de las más familiares. Bien conocidas son, por ejemplo, las virtuosísticas transcripciones para piano de Liszt pero también lo son, aunque algo menos, los arreglos efectuados para voz y orquesta. Este nuevo disco, que reúne a tres estrellas del panorama discográfico actual: Anne Sofie von Otter, Thomas Quasthoff y Claudio Abbado, nos acerca al particular universo del lied schubertiano en arreglos para orquesta firmados por compositores del siglo XIX y por otros más cercanos en el tiempo como Webern, Reger o Britten.

El programa está dividido en dos partes: diez canciones asignadas a la mezzo sueca y nueve al barítono alemán además de dos sendas propinas repartidas entre ambos artistas. La grabación tuvo como base una serie de conciertos celebrados en vivo el año pasado en París y la excelente toma de sonido no delata -salvo alguna tos perdida- el origen del registro.

En la historia del disco no son nuevas estas aproximaciones orquestales. Si entramos en el túnel del tiempo, podremos encontrar numerosos ejemplos: un Im Abendrot de 1922 en la imponente voz de Friedrich Schorr, un Ständchen a cargo de la soprano Maria Ivogün de 1923, un Die Post del mismo año con Frida Leider o varias versiones del Erlkönig como las del tenor francés Georges Thill de 1930 o la del barítono francés, Charles Panzéra de 1934. (La de Thill, versión traidora donde las haya, posee además la curiosidad de incluir la voz de un barítono para el personaje del padre y una voz blanca para el personaje del niño)

Este nuevo disco es una tentadora recopilación de esta música metamorfoseada que indudablemente aporta una nueva visión a estas canciones de siempre. De todos los arreglos debemos destacar los de Brahms que manteniéndose fiel al original muestran un marcado colorido orquestal. No cabe duda que el arreglo de EllensZweiter Gesang para cuatro trompas y tres fagotes resulta muy brahmsiano sin por ello perder el espíritu del original. Desde el respeto, Webern contribuye con partituras no intervencionistas que realzan el original muy en contraste con la fuerza de la orquesta de Reger cuyos arreglos resultan muy reveladores como en el caso de Prometheus. Sensacionales las juguetonas maderas propuestas por Britten en Die Forelle.
El disco se abre con la 'Romanza' D 797 de Rosamunde (orquestación del propio Schubert, claro) en la sentida interpretación de la mezzo sueca que ya había grabado la obra completa con mismos director y orquesta en 1990. Von Otter es una cantante que ha dedicado una buena parte de su ya dilatada carrera al mundo del lied. Sus interpretaciones de estas canciones son por lo general elegantes, delicadas y bien matizadas, a tono con una cantante de su categoría. Pero también es cierto que a estas alturas su voz a veces pierde luminosidad y cuerpo. De todos modos, debemos reconocer versiones de mucho interés en Nacht und Träume, donde su voz aterciopelada consigue una atmósfera verdaderamente de ensueño, o Gruppe aus dem Tartarus, donde la mezzo sueca despliega todo su poderío vocal siempre arropada por la atenta dirección de Abbado. 
En otros casos, su dramatización de una partitura es algo plana y carente de tensión aunque no se advierta nada particularmente negativo como es el caso de suErlkönig. Sí se advierte, sin embargo, que no supera a cantantes de otro tiempo como Frida Leider, Martha Fuchs y, especialmente, a la gran Germaine Lubin que grabara en 1939 una versión monumental, apremiante y desbordante de emoción.

Desde el punto de vista vocal, el barítono alemán Thomas Quasthoff es un cantante portentoso aunque su voz no sea particularmente hermosa. Si a ello le añadimos su elasticidad vocal, su seguridad interpretativa y una profundización del texto nada habitual podremos concluir que su parte resulta en conjunto mucho más interesante que la de su colega. Quasthoff nunca sacrifica el recogimiento en las canciones más íntimas como Du bist der Ruh o An die Musik mostrando una media voz y un canto legato de gran belleza mientras que en otras resalta su potencia vocal como en Prometheus, convertida por Reger en una impresionante escena de ópera romántica. 
En An Schwager Kronos muestra fuerza expresiva y una intachable línea de canto, con una voz siempre firme y bien proyectada. No debemos pasar por alto su versión de Erlkönig a la que tantos grandes barítonos de ayer y hoy han puesto su voz. Quasthoff comprende bien el carácter narrativo y teatral del famoso texto de Goethe y caracteriza acertadamente a los diferentes personajes. En su arreglo Reger carga las tintas y realza el drama con su terrible final a través de su orquesta post-romántica. Tras esta versión de alto voltaje escuchar el Geheimes de von Otter es como puro bálsamo para lo oídos. El disco se cierra con el delicado y transparente arreglo de Offenbach de Ständchen (con los pizzicati de las cuerdas y los ecos de las maderas) cantado con la misma delicadeza y transparencia por Quasthoff. ¿Cómo no pensar aquí en la maravillosa Barcarola de Offenbach 'Belle nuit, ô nuit d'amour', dejar volar la imaginación y establecer paralelismos con el 'Leise flehen meine Lieder durch die Nacht zu dir' de Schubert?

En definitiva, un disco para disfrutar de algunas de las melodías schubertianas de siempre bajo otro prisma en interpretaciones vocales de nivel y con un Abbado sensacional. Por cierto, que nadie busque el Ave Maria porque no está y eso que arreglos y transcripciones de todo tipo no faltan. Quizás por eso mismo no se ha incluido aquí.
 
REFERENCIAS:
F. SCHUBERT: Lieder con orquesta. En arreglos de Brahms, Berlioz, Liszt, Reger, Webern, etc. Anne Sofie von Otter, mezzo. Thomas Quasthoff, barítono. Chamber Orchestra of Europe. Claudio Abbado, director. DG 471 586-2

domingo, 24 de abril de 2016

En este lluvioso mes de abril que ya termina seguimos en el mundo del Lied con una cantante realmente excepcional por sus dotes interpretativas, timbre e inteligencia. Hablamos de la alemana Brigitte Fassbaender en unos registros EMI dedicados a Schubert y Wolf originalmente comentados en Filomúsica en julio 2005.

FASSBAENDER CANTA SCHUBERT Y WOLF 


Brigitte Fassbaender combinó a lo largo de su carrera la escena con las salas de concierto. Nacida en Berlín en 1939, hija del barítono alemán Willi Domgraf-Fassbaender y de la actriz Sabine Peters, se ganó la fama en una serie de papeles que literalmente bordó a lo largo de su carrera. Quién no recuerda su Oktavian, su Orlofsky o su Brangäne por sólo citar tres de los más representativos del repertorio alemán (quedarían muchos otros como Fricka, Hänsel, Eboli, Maddalena, etc).

Artista de enorme talento, dotes para la escena y voz privilegiada, Fassbaender es una de esas artistas que dan prestigio a cualquier grabación cuando vemos su nombre estampado en la portada del disco, sea cual sea el repertorio. Su carrera discográfica fue extensa y exitosa como lo demuestran la cantidad de referencias -tanto en ópera como en lied- que encontramos en varios catálogos. Ahora, retirada de la escena aunque no de la música, y próxima a los setenta años le está empezando a llegar el momento de los homenajes. Emi Classics abre fuego con una importante edición, en varios volúmenes, dedicada exclusivamente a sus grabaciones de lieder. Y decimos importante por dos razones: una, porque de esta manera sale a la luz mucho material inédito y dos, porque dicha antología, que va por el cuarto volumen, aupará definitivamente a la Fassbaender al lugar que se merece como liederista; no es que no lo estuviera que lo estaba, gracias, por ejemplo, a su imprescindible Schwanengesang para DG, pero las grabaciones disponibles no eran muchas y el abanico de compositores era pobre.

Ahora, nos llega para comentario el volumen 2 de esta colección que incluye lieder de Schubert y Wolf. Procedente de los años setenta cuando su instrumento estaba en sazón nos presenta a una cantante en plenas facultades, con una voz fresca, refulgente y discretamente vibrada. Cantante inteligente como pocas Fassbaender sabe aunar belleza vocal y expresividad. Es curioso como a veces se le ha acusado de que en sus interpretaciones prima lo segundo sobre lo primero. Si utilizamos este disco para comparar su Schubert con el de Christa Ludwig o Janet Baker, dos grandes liederistas de su cuerda, nos encontramos que Ludwig posee una voz más vibrada y recia que la de Fassbaender y no siempre adecuada al espíritu ligero y delicado de algunas de las canciones aunque también sea capaz de llegar a cotas inalcanzables como en Auf dem Wasser zu singen. Por su lado, Baker -cantante de gran sensibilidad y exquisitez- tampoco gana a la berlinesa en belleza vocal, menos aún en agilidad y flexibilidad; y a veces su excesiva subjetividad resulta algo cargante. 
En Fassbaender se da la rara combinación de una voz densa y extensa pero al mismo tiempo ágil y flexible y sólo ligeramente intervencionista con el texto. Puede que la alemana no mostrara por entonces la madurez y profundidad de lecturas posteriores pero como contrapartida nos ofrece versiones sinceras, frescas y espontáneas. Como curiosidad apuntaremos que el recital incluye dos versiones de Ständchen, D 920 y 921, con cuarteto solista y coro respectivamente.

En la segunda parte, con nueve lieder de Hugo Wolf sobre textos de Mörike, asistimos como es lógico a otro universo sonoro. No es problema. Fassbaender habla el lenguaje del austriaco, domina sus formas, describe sus paisajes y escenarios, nos transporta a sus elevados mundos y transmite esa palpitante búsqueda de hermética sensibilidad sonora, que va más allá de las notas. Una forma de hablar que Wolf hizo suya y que la berlinesa sabe recrear aquí como también haría bastantes años después en un disco para Decca y en recitales por medio mundo.

Erik Werba fue siempre un eficaz y digno acompañante pero se queda en eso. Le falta poesía, limpieza y transparencia. Echamos de menos a un Gerald Moore o a un Dalton Baldwin que a buen seguro hubieran dado otro color a la parte instrumental. En cualquier caso, pocas veces hemos disfrutado tanto con un recital de lied por lo que la recomendación ha de ser calurosa.

 
REFERENCIAS:

F. SCHUBERT & H. WOLF Lieder: Der Musensohn (Schubert), Erster Verlust, Auf dem See, Nähe des Geliebten, Der König in Thule, Gretchen am Spinnrade, Rastlose Liebe, An Sylvia, Seligkeit, Lachen und Weinen, Auf dem Wasser zu singen, Frühlingsglaube, Die Sterne, Der Einsame, An die Musik, Ständchen D921 & D920; Der Genesene an die Hoffnung (Wolf), Peregrina I & II, Heimweh, Frage und Antwort, Begegnung, Nimmersatte Liebe, Lebe wohl, An den Schlaf, Um Mitternacht. Brigitte Fassbaender, mezzosoprano. Erik Werba, piano. Wolfgang Sawallisch, piano (D 920). EMI CLASSICS 5 62980 2.

www.emiclassics.com